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Unidad Educativa Privada N° 26 "San José Obrero"

Resistencia - Chaco - Argentina

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Lema Institucional "Contruyamos Caminos de Esperanza para las Familias".
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Denominación: “Tecnicatura Superior en Ciencias Sagradas”

 

Fundamentación de la Carrera

      La implementación de la tecnicatura superior en Ciencias Sagradas, surge como respuesta a la necesidad de formación y actualización de los agentes educativos referidos al campo pastoral; en la Provincia del Chaco no se ha contado nunca con una formación sistemática pastoral acreditada que coadyuve a un mejor desempeño de los educadores en el campo educativo pastoral y que redunde en beneficio de los educandos.

      Así mismo, la propuesta se hace eco de diferentes llamados de la Iglesia a profundizar en el conocimiento, amor y seguimiento de Cristo, determinando su contexto dentro de la “comunidad de comunidades”. A su vez, este esfuerzo evangelizador establece una serie de relaciones con distintos organismos o células con el deseo de poder brindar soluciones creativas, eficientes y eficaces a los actuales desafíos pastorales.

      En la provincia del Chaco contamos con más de veinte instituciones educativas en el sistema formal y si le sumamos aquellas no formal llegaremos a más de cien, en las cuales se desempeñan más de mil agentes educativos; si tuviéramos en cuanta solamente a los docentes de las Unidades Educativas Privadas confesionales católicas tendríamos aproximadamente cuatrocientos agentes educativos en toda la provincia del Chaco.

      Tal como lo afirma el Documento para la concertación Serie A N°23 del Consejo Federal de Educación, la propuesta propende a:

  • Fortalecer la calidad, pertinencia y complejidad de la oferta educativa en éste caso en la educación superior.
  • Considerar los consensos alcanzados en el ámbito de discusión de los actores sociales relacionados con la oferta en cuestión.
  • Garantizar la pertinencia entre el perfil profesional de referencia, el proceso formativo y las características institucionales.

      Frente a esto podemos afirmar que la UEP N° 26 “SAN JOSÉ OBRERO”, es una institución de carácter confesional por lo que la coherencia entre la oferta formativa desde la educación inicial mantiene la misma línea formativa hasta la educación superior.

 

Desde una perspectiva pedagógica:

      La primacía del conocimiento como soporte material de los procesos de crecimiento de las naciones, las nuevas tecnologías de la información y de la comunicación que transforman el planeta en una auténtica aldea global generando una inédita circulación de bienes culturales de todo tipo, la presencia de nuevas identidades, la fragmentación social producida por efectos de políticas económicas, etc. son algunos de los fenómenos exógenos que terminan impactando sobre el sistema educativo en general.

      Al interior del sistema específico de formación, podemos señalar la necesidad de entablar una nueva relación entre la teoría pedagógica y la práctica educativa: se trata de romper con los esquemas deductivistas donde en los últimos años, se “bajan” mecánicamente los contenidos teóricos apropiados durante los primeros años de cursada; se trata de lograr un nuevo entramado entre teoría y práctica desde los primeros años de la formación. Esta situación conlleva a la reformulación de los paradigmas epistemológicos que sostienen las diversas asignaturas del plan de estudios, y que resulta fundamental al momento de seleccionar los contenidos.

      La necesidad planteada por las políticas educativas de la jurisdicción para DAR RESPUESTA A UNA DEMANDA CRECIENTE QUE TIENEN NUESTRAS ESCUELAS CATÓLICAS, DE CONTAR CON UN PROFESIONAL EN LA PASTORAL EDUCATIVA, nos incitan a la búsqueda de nuevas propuestas formativas, convirtiéndose en una auténtica instancia formativa para los sujetos que enseñan y que aprenden EN ESTOS CONTEXTOS.

      Entendemos que la propuesta de formación se debe focalizar en la práctica como eje vertebrador desde donde se construye una modalidad de intervención que es pedagógico–didáctica. Esta intervención práctica transcurre en el contexto de la institución escolar, lo que implica un conocimiento y una comprensión de la realidad educativa contemporánea y un análisis de la tarea de enseñar desde la articulación de una historia social y personal. Es en este entramado en el que se construye cotidianamente la tríada Sujeto que Enseña – Sujeto que Aprende – Contenido.

      Una formación general que brinda elementos que la elaboración de una teoría de la enseñanza que nos permita abordar comprensivamente la realidad educativa en sus múltiples determinaciones y en toda su complejidad. De ahí que las dimensiones filosóficas, antropológicas, sociopolíticas, psicológicas y éticas aparezcan como constitutivas de este trayecto.

      Una formación centrada en la enseñanza de la disciplina y en el nivel en el cual se desempeñaran, en una interacción constante con preadolescentes, adolescentes y jóvenes. Por un lado, se trabajaran las cuestiones centrales del campo de las Ciencias Sagradas; por otra parte, se tensará con la realidad de los sujetos pedagógicos de los niveles: INICIAL, PRIMARIO y SECUNDARIO.

 

Desde una perspectiva filosófica y teológica:

      Las categorías significativas en el contexto del pensamiento actual, nos impulsan a proponer trayectos de formación donde se rescaten las coordenadas de tiempo, espacio y relación que caracterizan las formas comunicativas contemporáneas.

      Estas categorías nos indican la necesidad de una formación que entienda capacitar en una lectura crítica de la realidad que favorezca un tipo de pensamiento que se rija por las coordenadas de una racionalidad que llamamos “hermenéutica”.

      Esto se funda en una concepción preeminente sustentada en la Encarnación como principio teológico, a partir de la cual comprender que en la historia y desde la historia se produce el proceso de la revelación divina. La humanidad así adquiere una significatividad nueva, expresada en una alianza donde las relaciones entre lo humano y lo divino son íntimas e indivisibles. Desde este mismo principio brota también la significatividad de la memoria entendida como la actualización del hecho originario que funda nuestra cosmovisión: la pascua.

      De aquí toda acción evangelizadora es una acción educativa porque intenta expresar la dinámica de la revelación. Y toda acción educativa se carga de una lógica evangelizadora en la medida en que busca suscitar en los sujetos el encuentro con el verdadero rostro del hombre nuevo.

      Esta concepción humanista y cristiana es la visión filosófica que fundamenta no solo los objetivos propuestos en el presente proyecto, sino también la metodología pedagógica correspondiente. Comprendemos que la misma vida del educando, como la de su formador, se convierte en lugar privilegiado de revelación y encuentro con lo trascendente. La persona humana es entendida como revelación.

      Los ritmos personales de maduración, la apertura al conocimiento, el crecimiento en la fe se vuelven procesos integrados que deben ser tenidos en cuenta, como tales, en la etapa de la formación de la persona.

      Esto implica que la educación se convierte en un proceso de acompañamiento de procesos personales del sujeto de la educación. El educando se hace protagonista de su formación y en la referencia educativa de su educador va encontrando los estímulos de crecimiento, pero al mismo tiempo, encuentra los auxilios propios de un proceso de liberación que le permite conocer su yo más profundo que consiste en el encuentro con lo trascendente.

      De este modo, el aprendizaje se convierte en un proceso de construcción del conocimiento que se da a través de la interacción sujeto que enseña- sujeto que aprende-saber. En este proceso, el TÉCNICO interviene ayudando en la construcción del conocimiento, aportando metodologías, contenidos y orientando hacia nuevos caminos de búsqueda de la verdad, brindando el soporte necesario para que el estudiante vaya ampliando sus conocimientos.

      Como futuros agentes de pastoral ya sean docentes, religiosos o laicos, los estudiantes necesitan estar preparados para satisfacer la enorme demanda que presentan las obras escolares existentes hoy en nuestro país, especialmente en la provincia del Chaco.

      El objetivo último de la educación es la formación integral de la persona, como sujeto que porta y descubre valores; que afectiva, intelectual y volitivamente siente, descubre y transforma el mundo; todo esto en vistas a un mejoramiento de la calidad de vida individual y social; promoviendo el espíritu crítico y creador, la defensa de los derechos de la persona y la apropiación de sus raíces histórico culturales; abierto y en diálogo permanente con otras formas de vida. Con los fundamentos éticos, estéticos y epistemológicos emergentes del pensamiento actual, el egresado/a podrá afrontar los desafíos que le plantea la sociedad nacional e internacional en este momento crucial de transformación.

      Por todo esto, en un siglo movilizado por la transmutación de valores, cambios vertiginosos y nuevas imágenes del mundo, donde urge una búsqueda de identidad en el respeto por la diferencia, creemos impostergable brindar a nuestros estudiantes una formación que gire en torno al hombre y a la mujer concretos de nuestro tiempo, atravesado por la necesidad de acceder a los beneficios de la cultura en un clima de reflexión, diálogo e investigación en el marco del mundo globalizado que nos toca vivir.

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